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lunes, 25 de febrero de 2013

ESCLEROSIS MULTIPLE

¿Qué es la esclerosis múltiple?
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central (SNC) en el que se diferencian dos partes principales: cerebro y médula espinal. Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas. En la EM la mielina se pierde en múltiples áreas dejando, en ocasiones, cicatrices (esclerosis). Estas áreas lesionadas se conocen también con el nombre de placas de desmielinización.
Si la mielina se destruye o se lesiona, la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y al cerebro seinterrumpe y este hecho produce la aparición de síntomas.
¿A quienes afecta?
Las manifestaciones clínicas de la enfermedad aparecen característicamente entre los 20 y 40 años de edad, siendo la misma 3 veces mas frecuente en mujeres.
Síntomas: Ello depende de las áreas del SNC lesionadas. Los síntomas varían entre las diferentes personas y aun en la misma persona que lo padece según el momento. También pueden variar en gravedad y duración.
*Vision doble
*Fatiga
*Debilidad
*Hormigueo
*Poca coordinación
*Temblor
*Espasticidad o rigidez muscular
*Trastornos del habla.
*Problemas urinarios.
 

Una persona con esclerosis múltiple experimenta normalmente más de un síntoma pero no todas las personas van a experimentar todos los síntomas existentes. Afortunadamente la lesión de la mielina es reversible en muchas ocasiones. La EM no es contagiosa, hereditaria, ni mortal.
Importante: Recibir una atención adecuada a cada caso y a cada paciente.
Al llegar el diagnóstico... Un buen día aparecen ciertos sintomas y generalmente luego de mucho andar le realizan unas pruebas y le informan que tiene Esclerosis Múltiple.- Muy probablemente se sentirá desconcertado, como si un balde de agua fría le cayera encima. Se planteará mil interrogantes. Al principio la persona afectada y su familia se sienten abrumados por el diagnóstico y quizás no sepan que preguntar a su neurólogo para que les ayude a entenderlo. Para saber de aquí en mas... qué pasará? El no saber, puede causar miedo. Lo primero es saber que no todas las EM son iguales y que cada paciente es una individualidad.. Desde mi experiencia como profesional acompañando a pacientes y familiares en ésta enfermedad, no debería haber modelos fijos de atención sino tomar al paciente como una individualidad tomando todos los aspectos en cuenta. Con un enfoque integral : Cuerpo- Mente
Seguramente que al recibir el diagnóstico el paciente y su familia necesitan contencion y un plan de acción para saber donde están en ese momento, conjuntamente con la medicación adecuada a la sintomatología que presenta. Un acompañamiento al paciente y su familia de acuerdo a la circunstancia vital de cada afectado. - Explicarle que es la enfermedad o proveerle de una bibliografía . - Y de acuerdo a cada caso una vez diagnosticado referirlo a un lugar o profesional donde se trabajen preventivamente los musculos que se pueden ver afectados a futuro como prevención..- - Tambien hablarle del impacto emocional y de acuerdo a ello trabajar con un equipo de profesionales que se especialicen en la EM.- Tenga en cuenta que... Es una enfermedad que afecta a personas muy jovenes con una vida por delante. Recibir el diagnóstico de enfernedad crónica incurable es un impacto emocional muy grande. Por este motivo fue creado Nemad, en una de las más importantes listas correo de gente de habla hispanoamericana en cuanto a pacientes de EM que se desean comunicar vía internet, para sostener que la EM no es hoy curable aún, pero si tratable. Un si a vivir y un no rotundo a dejarse vivir por la enfermedad.

DEPRESIÓN

La depresión es uno de los males más comunes de nuestros días. Esta es una condición que puede incapacitar a quien la padece para trabajar, socializar normalmente con su familia y amistades y, peor aún, puede llevar a la muerte. Una alarmantemente alta proporción de personas deprimidas se suicidan. Pero hay más. Entre otras cosas, se ha descubierto que la depresión es capaz de provocar cambios en la química de nuestro cuerpo que pueden afectar negativamente diversas partes de nuestro organismo, entre las cuales figuran el sistema inmunológico, nuestra memoria y nuestros huesos.
La depresión adquiere múltiples formas. Algunas personas se encierran, dejan de comer, rechazan ver a sus amistades, e incluso rehúsan bañarse o cambiarse de ropa.  Para muchos la vida deja de tener sentido. Las cosas que les producían placer ya no les interesan y todo adquiere un tono gris, no meramente figurativo, sino incluso literal. Existen estudios que señalan que en algunas personas deprimidas ocurre como si los sentidos se “embotaran”; los colores se perciben menos brillantes, el sabor de la comidas casi se pierde y los sonidos de la música pierden su esplendor.
Aunque nos parezca que la depresión es un mal de nuestros días, lo cierto  es que se conoce, aunque con otros nombres, desde tiempos inmemoriales.
 

Hay quien piensa que la depresión es similar a la forma en que normalmente nos sentimos cuando  perdemos  un familiar o amigo cercano, cuando estamos sin trabajo y las cuentas se acumulan, o cuando sufrimos una desilusión amorosa. Sin embargo, esto está muy lejos de la realidad. La persona que no está deprimida, ciertamente se afecta por estos problemas.  Sin embargo, no se incapacita por los mismos. Algunos de sus síntomas (falta de apetito, pérdida de peso, insomnio) pueden ser similares a los de la depresión clínica. Sin embargo, en las personas  deprimidas hay sentimientos como el de inutilidad (es decir, la persona piensa que  no sirve o que no vale nada), síntomas tales como una notable lentitud en los movimientos o como la incapacidad para llevar a cabo las tareas cotidianas. Estos son síntomas que no están  presentes en  las personas no deprimidas. También es común que la persona clínicamente deprimida experimente síntomas tales como falta de memoria, problemas para pensar con claridad y una marcada incapacidad para disfrutar de las actividades que hasta entonces le resultaban placenteras.
La depresión parece presentarse con mayor frecuencia entre las mujeres que entre los hombres.  No se conoce exactamente por qué esto es así, aunque existen varias teorías. En los Estados Unidos se estima que entre el 5 y el 12 porciento de los hombres y entre el 12 y el 20 porciento de las mujeres sufrirán un episodio de depresión mayor en algún momento de su vida.
Otro dato que merece considerarse es que en los hombres la incidencia de depresión aumenta con la edad, entre las mujeres la mayor incidencia se da entre los 35 y los 45 años de edad. De hecho, después de los cincuenta años de edad la tasa de depresión de hombres y mujeres es muy similar.
Si al menos cinco de los siguientes síntomas han estado presentes en usted durante un periodo de por lo menos dos semanas consecutivas es muy posible que esté padeciendo de depresión clínica:
•   Sentimientos de tristeza o irritabilidad
•   Pérdida de interés en actividades que normalmente disfruta.
•   Aumento o disminución marcada del apetito.
•   Cambios en los patrones de sueño.
•   Sentimientos de culpa, desesperanza o de que “no valgo o no sirvo para nada”
•   Incapacidad para concentrarse o para tomar decisiones,  fallas de la memoria.
•   Cansancio constante o falta de energía.
•   Agitación, inquietud, o disminución de la actividad.
•   Pensamientos recurrentes sobre muerte o suicidio*.
*Si usted o alguien que usted conoce manifiesta ideas suicidas busque ayuda inmediata.

COMO CUIDAR NUESTROS OJOS

Nuestros ojos son uno de los órganos más complejos e interesantes del cuerpo humano. Son además la principal vía que tenemos para percibir el mundo exterior. Con ellos podemos captar la luz proveniente de estrellas localizadas a miles de millones de kilómetros de distancia y también podemos ver objetos tan pequeños como una hormiga y un grano de arena. Sin embargo, con el correr de los años nuestros ojos pueden sufrir el embate de diversas enfermedades, que de no detenerse a tiempo, pueden afectar grandemente nuestra visión e incluso dejarnos totalmente ciegos. Algunas de las enfermedades de la visión comunes en personas de edad media y avanzada son las cataratas, la retinopatía diabética, el glaucoma y la degeneración macular.
 

Las cataratas – son una condición en la que el lente del ojo a través del cual pasan los rayos lumínicos, se nubla. Esto es, por lo general, resultado de daños a las proteínas que componen el lente. Estos daños, muchas veces comienzan a edades tempranas, y se van acumulando con el correr del tiempo
Glaucoma – Nuestros ojos contienen en su interior un líquido llamado humor acuoso. Este líquido ejerce presión sobre el globo del ojo ayudandolo a mantener su forma. Sin embargo, cuando este líquido no drena adecuadamente se acumula en demasía, aumentando la presión hasta niveles dañinos. Esta condición puede causar dolor, pérdida de la visión e incluso ceguera total.
Retinopatía diabética – Es la principal causa de perdida de la visión en personas diabéticas. En esta condición los pequeños vasos sanguíneos conocidos como capilares, de los cuales hay una gran cantidad en los ojos, se tornan frágiles y comienzan a dejar salir la sangre contenida en su interior. Estos pequeños derrames de sangre provocan daños a la parte interior del ojo conocida como retina. Esta es la parte del ojo que contiene millones de células especializadas. Un grupo de estas se conoce como bastones y hay alrededor de 125 millones de ellas en cada ojo. Estas células nos permiten ver cuando hay poca luz y también son responsables de nuestra visión periferal, es decir la visión de los objetos que no están directamente al frente nuestro. El otro grupo de células son los conos. Estas son responsables de nuestra percepción de color y de la captacion de detalles precisos.
Degeneración macular – La mácula es la parte de la retina en la que más abundan los conos, lo que la convierte en la parte del ojo en la cual la visión es más aguda y precisa. Los daños a esta parte de la retina afectan grandemente la visión y son, de hecho, la principal causa de la pérdida de ésta en personas de edad avanzada. Algunas de las principales causas de daños a la mácula son la hipertensión arterial, la la arterioesclerosis y el fumar.
Cómo Prevenir la Pérdida VisualSi queremos que nuestros ojos nos duren para toda la vida lo mejor que podemos hacer es cuidarlos. Reparar los daños ya habidos es mucho más difícil y a menudo imposible. Algunos consejos que pueden ayudarnos a preservar nuestra salud visual son:
1. Nunca apunte sus ojos directamente hacia fuentes de luz intensa como el sol. Esto puede literalmente matar las células visuales conocidas como bastones y conos que ya mencionáramos.

2. No fume – Aunque algunas personas piensan en el cigarrillo casi exclusivamente como fuente de problemas a los pulmones lo cierto es que el humo del cigarrillo también es una gran fuente de sustancias tóxicas conocidas como radicales libres. Se sospecha que las catarátas, el glaucoma y la degeneración macular son causados o agravados por estos radicales libres.
3. Ingiera antioxidantes – Los antioxidantes ayudan a prevenir el daño causado por los radicales libres. Hasta unos años atrás cuando se hablaba de antioxidantes la mayor parte de las veces se trataba de la vitamina C, la vitamina E y el beta caroteno.  Existen estudios que parecen demostrar que los suplementos de vitamina C pueden ayudar a detener el avance de las cataratas y a mejorar la visión en personas que padecen esta condición. Además de estos antioxidantes ya conocidos. hoy sabemos que la naturaleza produce docenas de sustancias con propiedades antioxidantes. Algunas de estas sustancias tienen efectos específicos sobre los ojos.  Una advertencia, si es usted fumador o fumadora es mejor que no ingiera suplementos de beta caroteno.  Existen estudios que parecen demostrar que en estas personas estos suplementos podrían incrementar ligeramente el riesgo de cáncer del pulmón.  El beta caroteno obtenido de los alimentos no presenta este problema, al parecer, porque va unido a otras sustancias.
4. Cuide su presión arterial y sus vasos sanguíneos – la salud de nuestros ojos depende en gran medida de un adecuado abasto de sangre, por lo que las medidas que tomemos para proteger nuestra salud cardiovascular también trendrán efectos benéficos sobre nuestros ojos.
5. Ingiera cantidades adecuadas de vitamina A y carotenoides. Los carotenoides son pigmentos vegetales presentes en frutas y vegetales como el mango, la zanahoria, el melón, el tomate, la calabaza, la espinaca y el brecol. Uno de estos carotenoides es la luteína. Se saber que la mácula contiene grandes cantidades de esta sustancia y se cree que los bajos niveles de la misma contribuyen a la degeneración macular. La luteina es uno de los antioxidantes con efectos benéficos específicos sobre los ojos.  Tan es así que se ha propuesto utilizar los pigmentos presentes en la espinaca entre los que figura prominentemente la luteina para añadírselos a las células visuales de la retina de personas ciegas para restaurarles al menos parcialmente la visión. También existe evidencia de que la luteína puede ayudar a prevenir las cataratas.  La calabaza, la espinaca, el pimiento rojo, la yema de huevo, el aguacate, el apio y el perejil son ricos en luteína. existe evidencia de que la luteína en la yema de huevo se absorbe mejor que la de otras fuentes por estar acompañada de lecitina y otras sustancias que azyudan en este sentido. Otros dos importantes carotenoides son el licopeno y la zeaxantina.
6. Ingiera cantidades adecuadas de zinc – Este es un nutriente esencial para el buen funcionamiento de la retina. Existen varios estudios científicos que señalan que las personas que ingieren suplementos de zinc tienen una incidencia menor de pérdida de la visión que quienes no ingieren estos suplementos.
7. Ingiera alimentos o suplementos ricos en flavonoides. Unos tipos de flavonoides conocidos como proantocianidinas y antocianidinas ayudan a proteger la retina. Los extractos de semilla de uva y el de arándano (bilberry)y el de la corteza del pino marítimo francés(que contien un tipo de proantocianidina conocida como pycnogenol) son muy útiles en este sentido.
ALGUNOS ALIMENTOS RICOS EN CAROTENOIDES
BrécolCalabaza
EspinacaProductos a base de tomate
CebollinesNaranja
PepinilloHabichuelas verdes
SandíaUvas
ApioPimiento (verde y rojo)
MelocotónMaíz

VÓMITOS

Los vómitos pueden estar ocasionados por muchas cosas diferentes. De todos modos, la mayoría de los casos de vómitos en la población infantil están provocados por una gastroenteritis, generalmente debida a una infección vírica del tubo digestivo. La gastroenteritis a veces se denomina "gripe intestinal" y también puede cursar con náuseas y diarrea.
Estas infecciones no suelen durar mucho y son más molestas que peligrosas. No obstante, si un niño (sobre todo un lactante) no puede ingerir suficiente líquido y tiene diarrea, se podría deshidratar.
Es importante mantener la calma; es normal que los vómitos asusten a un niño pequeño (y también a sus padres) y además el hecho de vomitar repetidamente puede ser agotador para un niño de cualquier edad. Tranquilizar a su hijo y tomar las medidas apropiadas para impedir que se deshidrate son dos factores fundamentales para lograr una rápida recuperación.
Los medicamentos de venta sin receta médica para tratar las náuseas, los vómitos y la diarrea no son recomendables para lactantes ni para los niños. Es posible que los pediatras recomienden medicamentos para las náuseas o los vómitos en ciertas situaciones pero, en tales casos, siempre recomendarán medicamentos de venta con receta médica.
La rehidratación oral es algo que pueden hacer los padres en su propio domicilio para prevenir la deshidratación o para tratar los casos de deshidratación leve. Hable con el pediatra de su hijo, sobre todo si cree que su hijo se podría haber deshidratado, para que le dé instrucciones específicas de cómo rehidratar oralmente a su hijo.

Consejos de rehidratación oral

Para bebés menores de seis meses

  • Evite darle agua sola a un lactante de esta edad a menos que su pediatra especifique la cantidad que debe darle.
  • Ofrezca a su hijo cantidades reducidas (unas dos o tres cucharaditas, o hasta un máximo de 20 ml [media onza]) de una solución oral electrolítica cada 15-20 minutos aproximadamente utilizando una cucharita o jeringa. Las soluciones orales electrolíticas (disponibles en la mayoría de supermercados o farmacias y conocidas también como soluciones electrolíticas orales de mantenimiento) contienen sales minerales en las concentraciones necesarias para restablecer lo que ha perdido el bebé a través de los vómitos y/o diarrea y también contienen algo de azúcar. Es especialmente importante que los líquidos administrados a un lactante de corta edad tengan el equilibrio adecuado en sales minerales (las soluciones electrolíticas sin sabor son las más recomendables).
  • Aumente gradualmente la cantidad de la solución que le administre a su hijo si la puede tolerar durante más de un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si el bebé ingiere normalmente unos 120 ml (cuatro onzas) por toma, vaya incrementando lentamente la cantidad de solución electrolítica durante el transcurso del día hasta darle dicha cantidad.
  • No le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolítica de la que suele ingerir en una sola toma; esto llenará demasiado un barriga de por sí irritad y probablemente le provocará más vómitos.
  • Cuando su hijo lleve más de unas ocho horas sin vomitar, podrá volver a introducir lentamente la leche infantil, en el caso de que haya optado por la lactancia artificial. Empiece con cantidades reducidas (entre 20 y 30 ml [de media a una onza]) y tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma hasta llegar a la lactancia habitual del bebé. Si su hijo ya comín papillas infantiles, es adecuado voluerlas a introducir en pequeñas cantidades.
  • Si su hijo sólo toma leche materna y vomita (no babea o regurgita, sino que vomita lo que parece ser una toma completa) más de una vez, amamántelo durante cinco a 10 minutos cada dos horas. Si sigue vomitando, llame al pediatra. Cuando lleve ocho horas sin vomitar, podrá volver a amamantarlo con normalidad.
  • Si su bebé tiene menos de dos meses y vomita todas las tomas (en vez de limitarse a regurgitar), llame inmediatamente a su pediatra.

Para bebés de seis meses a un año

  • Evite darle agua sola a un lactante de menos de un año a menos que su pediatra especifique la cantidad que debe darle.
  • Ofrezca a su hijo cantidades reducidas (unas tres cucharaditas o unos 20 ml [media onza]) de una solución oral electrolítica cada 15-20 minutos aproximadamente. Es importante que estos líquidos contengan el equilibrio correcto de sales minerales (de nuevo, las soluciones electrolíticas han de contener sales minerales en las concentraciones necesarias para restablecer lo que ha perdido el bebé a través de los vómitos y/o diarrea).
  • Las soluciones electrolíticas orales sin sabor pueden no ser del agrado de un bebé de más de seis meses. Existen soluciones electrolíticas orales con sabor o usted puede añadir media cucharadita (unos 3 ml) del jugo de una fruta no ácida a cada toma de solución electrolítica sin sabor. Las barras congeladas de solución electrolítica suelen ser del agrado de los bebés en este grupo de edad y tienen la ventaja de que favorecen la ingesta lenta de líquidos.
  • Aumente gradualmente la cantidad de la solución si el bebé la tolera durante más de un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si su bebé ingiere normalmente unos 120 ml (cuatro onzas) por toma, vaya incrementando lentamente la cantidad de solución durante el transcurso del día hasta darle un total de 120 ml.
  • No le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolítica de la que suele ingerir en una sola toma; solo conseguiría llenar demasiado la barriga de por sí irritada y probablemente le provocará más vómitos.
  • Cuando su hijo lleve más de ocho horas sin vomitar, podrá volver a introducir lentamente la leche infantil. Empiece con cantidades reducidas (entre 30 y 60 ml [de una a dos onzas]) y tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma hasta llegar a su pauta normal de lactancia. Si su hijo ya estaba habituado a comer sólidos, como bananas, papillas de cereales, galletas u otros alimentos blandos especiales para bebés, puede volver a introducirlos en pequeñas cantidades

LA GRIPE

La gripe, también conocida como "influenza", es una infección viral de las vías respiratorias que es sumamente contagiosa. Aunque afecta a todas las edades, los niños tienden a contraerla con mayor frecuencia que los adultos.
En EE.UU, la temporada de la gripe va de octubre a mayo y la mayoría de los casos se producen entre finales de diciembre y principios de marzo.

Signos y síntomas

La gripe se confunde a menudo con el resfriado común, pero los síntomas de la gripe suelen ser mucho más intensos que la nariz tapada y los típicos estornudos propios del resfriado.
Entre los síntomas de la gripe, que suelen comenzar unos dos días después de la exposición al virus, se incluyen los siguientes:
  • fiebre
  • escalofríos
  • dolor de cabeza
  • molestias musculares
  • mareo
  • pérdida del apetito
  • cansancio
  • tos
  • dolor de garganta
  • moqueo nasal
  • náuseas o vómitos
  • debilidad
  • dolor de oídos
  • diarrea
Los lactantes que contraen la gripe también pueden dar la sensación de estar muy inquietos de forma repentina o simplemente tener mal aspecto.

Duración

Tras unos cinco días, la fiebre y los demás síntomas suelen desaparecer, pero pueden persistir la tos y la debilidad.
Todos los síntomas suelen desaparecer al cabo de una o dos semanas. No obstante, es importante tomarse la gripe en serio, puesto que puede evolucionar a una neumonía y a otras complicaciones que pueden poner en peligro la vida del paciente,sobre todo en bebés, ancianos y personas que padecen problemas de salud de carácter crónico

LA PESTE

La Peste Negra

Conocemos con el nombre de Peste Negra, a la gran epidemia que desde 1347 a 1350 azotó a casi todo el continente europeo. A juzgar por la inflamación de los ganglios linfáticos que producía, se trató de una epidemia de Peste Bubónica. Para algunos tratadistas antiguos existieron desde el punto de vista médico otras variantes: La peste septicémica, que dejaba sentir sus efectos sobre la sangre, y la neumónica, que producía inflamación pulmonar. Si bien era posible que en algunas ocasiones el enfermo se recuperase de la primera, las otras resultaban casi siempre mortales.
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis que se contagia por las pulgas con la ayuda de la rata negra (Rattus rattus) - que podríamos llamar hoy la rata de cloaca.
Tipos de Peste

La peste pulmonar es una de varias formas de peste, que pueden ocurrir de manera separada o en combinación, dependiendo de las circunstancias:
La peste pulmonar ocurre cuando la Yersinia pestis infecta los pulmones. Este tipo de peste puede propagarse de persona a persona a través del aire. La peste pulmonar también puede propagarse al inhalar la Yersina pestis suspendida en las gotas minúsculas que se forman en las vías respiratorias de una persona (o animal) que sufre de peste pulmonar. Para infectarse de esta manera, por lo general se requiere que una persona esté en contacto directo y cercano con una persona o animal enfermo. La peste pulmonar también puede darse si una persona que sufre de peste bubónica o peste septicémica no recibe el tratamiento pertinente y la bacteria entra a los pulmones.

La peste bubónica es la peste más común . Esto ocurre cuando una pulga infectada pica a una persona o cuando ésta se infecta con materiales contaminados que entran por algún corte en la piel. A los pacientes se le hinchan y duelen los ganglios (llamados bubones), tienen fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y se sienten débiles. La peste bubónica no se propaga de una persona a otra.

La peste septicémica ocurre cuando la bacteria de la peste se multiplica en la sangre por sí sola o a consecuencia de una complicación de la peste pulmonar o bubónica. Cuando ocurre pos sí sola, se da de la misma manera como se da la peste bubónica, pero, no se forman bubones. Los pacientes presentan fiebre, escalofríos, postración, shock y hemorragia en la piel o en otros órganos. La peste septicémica no se propaga de una persona a otra.
La Propagación de la Epidemia

No está enteramente claro dónde comenzó la mayor epidemia del siglo XIV, quizá en algún lugar por el norte de la India, pero más probablemente en las estepas de Asia central, desde donde fue llevada al oeste por los ejércitos mongoles. La peste fue traída a Europa por la ruta de Crimea, donde la colonia genovesa de Kaffa (Feodosiya) fue asediada por los mongoles. La Historia dice que los mongoles lanzaban con catapultas los cadáveres infectados dentro de la ciudad. Los refugiados de Kaffa llevaron después la peste a Messina, Génova y Venecia, alrededor de 1347/1348. Algunos barcos no llevaban a nadie vivo cuando alcanzaron puerto. Desde Italia la peste se extendió por Europa afectando a Francia, España, Inglaterra (en Junio de 1348) y Bretaña, Alemania, Escandinavia y finalmente el noroeste de Rusia alrededor de 1351.

Se pensaba entonces que los monjes mendicantes, los peregrinos, los soldados que regresaban a sus casas eran el vehículo para la introducción de las grandes epidemias de un país a otro. Esto pudo ser en parte cierto, pero sin duda el comercio fue más peligroso ya que los barcos llegaban a puerto y descargaban junto con las mercancías las ratas infectadas procedentes de países donde la enfermedad era endémica. Este fue sin duda el medio mayor de difusión.

Según las fuentes se hablan de una mortandad de incluso 3/4 partes de la población a consecuencia de la peste y es que se estima murieron más de 25 millones de personas solo en Europa.
La información sobre mortalidad varía ampliamente entre las fuentes, pero se estima que alrededor de un tercio de la población de Europa murió desde el comienzo del brote a mitad del siglo XIV.

Aproximadamente 25 millones de muertes tuvieron lugar sólo en Europa junto a muchas otras en África y Asia. Algunas localidades fueron totalmente despobladas con los pocos supervivientes huyendo y expandiendo a enfermedad aún más lejos. El descenso demográfico fue en algunas zonas realmente terrorífico. En China y en la India por ejemplo, la peste produjo entre los enfermos que la contrajeron una mortandad que iba del 60 al 90%, los índices de la pulmonar fueron prácticamente del 100%, de ahí que los cronistas de la época nos hablen de que desapareció una cuarta parte, la mitad, o incluso nueve décimas partes de la población.
La gran pérdida de población trajo cambios económicos basados en el incremento de la movilidad social según la despoblación erosionaba las obligaciones de los campesinos (ya debilitadas) a permanecer en sus tierras tradicionales. La repentina escasez de mano de obra barata proporcionó un incentivo para la innovación que rompió el estancamiento de las épocas oscuras y, algunos argumentan, causó el Renacimiento, a pesar de que el Renacimiento ocurriera en algunas zonas (tales como Italia) antes que en otras. A causa de la despoblación, sin embargo, los europeos supervivientes llegaron a ser los mayores consumidores de carne para una civilización anterior a la agricultura industrial.

Aspecto que tenían los médicos de la época que trataban la peste, el extraño pico era en realidad una mascarilla. 
Otras Altenativas a la Enfermedad

Recientemente, los científicos Susan Scott y Christopher Duncan de la Universidad de Liverpool han propuesto la teoría de que la peste negra pudo haber sido causada por un virus similar al del Ébola, y no una bacteria. Argumentan que esta plaga se extiendió mucho más deprisa y el periodo de incubación fue más largo que en el caso de las plagas causadas por Yersinia pestis. (Un periodo de incubación más largo permite que los portadores de la enfermedad puedan viajar más lejos e infectar a más personas que un periodo de incubación más corto.
Los estudios realizados a partir de los documentos en iglesias inglesas indican un largo periodo de incubación, de más de 30 días, y que pudo haber contribuido a la rápida propagación de la enfermedad, de hasta 5 km al día. La peste negra se propagó por zonas donde no hay ratas, como Islandia, fue transmitida entre personas (lo que ocurre raramente con Yersinia pestis) y algunos genes que determinan la inmunidad a virus parecidos al Ébola están mucho más extendidos en Europa que en otras partes del mundo.
En una línea similar de pensamiento, el historiador Norman F. Cantor, en su libro In the Wake of the Plague (En el despertar de la peste, 2001), sugiere que la Peste Negra pudo haber sido una combinación de pandemias entre las que se podría encontrar una forma de ántrax.
Cita, entre otras cosas, informes sobre los síntomas de la enfermedad que no concuerdan con los efectos conocidos de las pestes bubónica y neumónica; el descubrimiento de esporas de ántrax en un cementerio de víctimas de la Peste Negra en Escocia y el hecho de que se sabe que se vendió carne de ganado infectado en muchas áreas rurales de Inglaterra poco antes del comienzo de la peste.
Más aún, lo que fue considerado previamente la evidencia definitiva a favor de la teoría de la Yersinia pestis, tejido de pulpa dental tomado de un cementerio en Montpellier de la epidemia del siglo XIV, que contenía DNA de Y. pestis, nunca fue confirmado en ningún otro cementerio.
Hay, sin embargo, contra argumentos para esta teoría. Ejemplos históricos de pandemias de otras enfermedades en poblaciones no expuestas previamente, tales como viruela y tuberculosis entre Indios Americanos, muestran que debido a que no hay una adaptación heredada a la enfermedad, su curso en la primera epidemia es más rápido y mucho más virulento que posteriores epidemias entre los descendientes o supervivientes. El Oriente Medio y el Oriente lejano fueron afectados igualmente mal (como testifica la Rihla de Ibn Battuta), así que es curiosa la prevalencia de genes de inmunidad específicamente en europeos. Además, la peste volvió repetidamente y fue considerada como la misma enfermedad a través de los sucesivos siglos hasta los tiempos modernos cuando fue identificada la bacteria Yersinia.
En Septiembre de 2003, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford reveló los sorprendentes resultados de pruebas hechas sobre 121 dientes de 66 esqueletos encontrados en fosas comunes del siglo XIV. Los restos no mostraron traza genética alguna de Yersinia pestis, y los investigadores sugieren que el estudio de Montpellier podría haber sido defectuoso.

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