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sábado, 3 de noviembre de 2012

ROSAS










CONDIMENTOS EN CADA ALIMENTO

Una de las formas más sencillas para conseguirlo es echar mano de las distintas hierbas aromáticas. Pero... ¿con qué platos combina mejor cada una de ellas? Es virtud de todo buen cocinero dominar el empleo de las hierbas aromáticas en la cocina. Éstas dan un toque muy especial a los platos, además de cumplir con otras funciones, como la de favorecer una buena digestión.
Ya en los recetarios más antiguos se puede observar cómo este tipo 'aderezos' se utilizaban con gran profusión. Un uso que nunca que se ha perdido. Eso sí; es preciso tener presente que hay hierbas que combinan mejor que otras en función del tipo de receta a la que acompañan. He aquí un pequeño esquema en este sentido:
- Para carnes: la de vacuno liga muy bien con la albahaca, el laurel, el orégano, el romero, el tomillo y también con el estragón. Para carnes de caza: laurel, albahaca, salvia, tomillo, perejil y estragón (para aves).
- Para cremas y sopas: menta, mejorana, perejil, estragón, tomillo, ajedrea y albahaca.
- Para pescados: si son al horno, tomillo y estragón. Para el salmón es perfecto el eneldo.
- Para mariscos: perifollo, laurel, eneldo y mejorana.
- Para quesos: cebollino, perejil, eneldo, tomillo, romero o, la menos conocida, alcaravea.
- Para verduras: laurel, cebollino, eneldo, salvia, borraja, menta y también albahaca.
- Para pastas: una de las mejores acompañantes de la pasta suele ser la albahaca, ingrediente fundamental de la salsa pesto.
- Para postres: hay muchas como, por ejemplo, el tomillo, la menta, la melisa, la hierbaluisa y también el eneldo.

PONCHE DE CREMA

Una de las tantas variantes para preparar esta bebida típica navideña.
Ingredientes:
1 botella (3/4 de litro) de ron de caña de Azúcar, mejor blanco o claro, aunque también puede emplearse Ron añejo
3 latas Leche condensada
8 yemas de Huevo
1 lata de leche evaporada
Preparación:
En una licuadora se mezclan a baja velocidad las yemas de huevo hasta que estén cremosas. Se agrega lentamente la leche condensada, luego la leche evaporada y finalmente el ron.
Se envasa en botellas limpias y secas que se tapan bien y se refrigeran. Rinde tres litros y medio.
Se puede sustituir el ron por brandy, cognac o vodka.
Se puede aromatizar con vainilla, canela, nuez moscada, gotas de amargo de Angostura, o ralladura de cáscara de limón.
Una agradable variante se prepara con Café líquido concentrado o con café instantáneo en polvo.
Otra variante se logra haciendo hervir previamente las latas de leche condensada sin destapar en Agua durante por lo menos una hora y media, proceso mediante el cual se carameliza el azúcar de la misma y el producto pasa a llamarse "arequipe" o "dulce de leche".
Dejar enfriar las latas antes de abrirlas. El arequipe es bastante más espero que la leche condensada, debido a lo cual deberá añadirse una lata más de leche evaporada y una taza más de ron.
El ponche crema se conserva en perfecto estado durante más de seis meses.
Presentación:
En climas tropicales como el nuestro suele servirse en vasos cortos con Hielo picado.
En climas fríos puede tomarse al natural, o incluso caliente.
El ponche crema interviene en numerosos cócteles. La versión industrial de este producto cuenta con más de un siglo de tradición en Venezuela.

jueves, 1 de noviembre de 2012

10 TIPS PARA SER FELIZ

1) Conectarse con las personas que queremos: Las relaciones, siempre y cuando estas sean positivas, contribuyen enormemente a nuestra felicidad, ya que nos otorgan significado, apoyo, amor y mejoran nuestra autoestima.  Así que no temamos profundizar en esos vínculos que nos hacen mucho bien.

2) Aprender, siempre aprender: El aprendizaje contribuye a nuestro bienestar ya que nos expone a nuevas ideas y satisface nuestra curiosidad. Nos brinda una sensación de haber logrado algo, lo cual tiene un impacto directo en nuestra confianza. Y por aprendizaje no solamente me estoy refiriendo estrictamente a lo académico, también puede ser aprender una nueva habilidad, hacer un deporte, involucrarse en algo artístico.

3) Ser parte de algo grande: Todo aquel afortunado que encuentra propósito y significado a su vida se siente mejor con lo que hace y se siente más en control de su destino. También este sentimiento contribuye a padecer menos depresión, ansiedad o stress. Esta sensación de formar parte de algo más grande que uno, tiene que ver con diversos elementos como el sentirse conectado con lo espiritual, realizar un trabajo que implique ayudar a otros, verse involucrado en alguna organización, lo que sea que tenga para ti un significado importante.

4) Cuidar nuestro cuerpo:  El ser más activos nos hace más felices y contribuye a nuestro bienestar físico. Tiene un efecto directo en nuestro estado de ánimo. No es necesario que hagamos actividades físicas extenuantes, basta con dormir lo suficiente, estar al aire libre por más tiempo, poder desconectarnos de la tecnología y realizar pequeñas actividades como caminar o bailar.

5) Ser concientes de lo que nos rodea: Ser concientes de nuestro mundo, de los detalles de las situaciones, estar más despiertos al momento de vivir experiencias mejora nuestro bienestar. Nos ayuda a conectarnos con nuestros sentimientos, con el ahora y dejar atrás los pensamientos atados al pasado o nuestra ansiedad por el futuro.

6) Tener metas: El poder establecer metas apropiadas nos hace sentir mejor acerca de nuestro futuro, nos motiva y nos desafía. Nos brindan dirección y una sensación de logro y satisfacción cuando finalmente las logramos.

7) Haz cosas por los demás: Siempre teniendo en consideración que los demás son igual (no más) de importantes que nosotros es muy beneficioso involucrarnos en actividades que contribuyen al bienestar ajeno también. El ayudar genera vínculos saludables con las demás personas. Si nos queremos sentir bien, ¡hagamos el bien!

8) Invita a las emociones positivas a tu vida: Sentir emociones positivas a menudo nos ayuda a mejorar nuestros recursos internos, nos hace sentir bien en el ahora y en el futuro y nos ayuda a enfocarnos en las cosas que sí están funcionando.

9) Siéntete cómodo con quien eres: Ya saben que la perfección no existe, castigarnos por no haber logrado determinada cosa o por habernos equivocado no nos va a conducir a ningún sitio. Aceptarnos con nuestras virtudes y nuestros defectos, ser concientes de nuestras capacidades y de nuestras limitaciones, el simple hecho de conocernos, nos permite con sabiduría escoger cambiar aquello que podemos o queremos. Los cambios tienen ser que desde el amor y desde nuestra propia aceptación, primero reconocemos quiénes somos, nos permitirnos enorgullecernos de nuestros elementos positivos y si encontramos algo que debemos mejorar, entonces lo intentamos. Cuando nos tratamos con cariño y respeto vamos a sentirnos más contentos y satisfechos.

10) Sacúdete el polvo y continúa caminando: Un tropezón no es caída, los malos momentos existen, los deslices y las equivocaciones existen, pero recuerden que a pesar de aquellas cosas que no podemos controlar siempre tendremos el poder de controlar nuestra actitud y nuestra interpretación de las cosas. Es tan sólo cuestión de práctica.
Así que a partir de hoy pueden comenzar a utilizar estas herramientas para acercarse a un estado de felicidad alcanzable, un estado que se va construyendo a diario y que va a contribuir a un bienestar general que sin duda nos hará sentir mejores, tanto con nosotros, como con el resto del mundo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

SISSI UN VIDA DIFICIL


Pronto Sissi mostró síntomas de una extraña enfermedad que no se supo diagnosticar -acaso depresión, acaso anorexia, acaso hastío, el mal romántico, puesto que Sissi representa muy bien el alma torturada e inconformista, algo narcisista, de los románticos-. Y emprendió un viaje a Madeira que para ella iba a ser el descubrimiento de que lejos de la corte podía respirar:
“¡La desconcertante enfermedad de la emperatriz! Fiebres, cansancio, ensimismamiento, insomnio, desgana… síntomas que desaparecen, le consta al príncipe Meyer, en cuanto la enferma se enfrasca en una conversación sobre Heine o Shakespeare, o cuando está de viaje, lejos de Viena” .
Así fue llamada la emperatriz viajera porque no paró de viajar desde entonces -incluso tenía su propio yate, el “Miramar”: Corfú -en donde se construyó una villa-, Venecia, Biarritz, Merano, Mallorca, Sevilla, Londres, Summerhill…
Y es que Sissi tuvo unas manías y unas características bien especiales: le gustaba montar a caballo, se hizo instalar un gimnasio en Palacio para practicar anillas, coleccionaba fotos de mujeres hermosas, le gustaba la caza del zorro, era capaz de caminar horas y horas sin dar muestras de cansancio, tenía un pelo larguísimo que le ocasionó dolores de cabeza y de espalda y, sobre todo, se obstinó en mantener la misma figura toda la vida. Medía 1,72 cm, nunca sobrepasó los 50 kg y mantuvo 40 cm. de cintura. Todo ello hoy se diagnosticaría como anorexia. Ángeles Caso así lo recoge:
“He tenido que reducir aún más mis frugales comidas y alimentarme sólo a base de jugo de carne y frutas, pues estaba a punto de sobrepasar los cincuenta kilogramos de peso -un límite fatídico para mí- y mi espalda ha comenzado a producirme unos persistentes dolores, que algunos días me han impedido montar por la tarde”.
Ana Mª Moix añade algún detalle más para que entendamos el ritmo frenético de vida que llevaba Sissi:
“El insomnio de la emperatriz va en aumento, y también sus crisis de angustia. Quizá tenga razón el doctor Seeburguer al afirmar que la soberana lleva un ritmo de vida tan insano como extravagante. Se levanta a las cinco de la mañana, toma un baño de agua fría (que el médico considera contraproducente para sus dolores reumáticos), se hace dar un masaje y empieza sus ejercicios de gimnasia, que la dejan extenuada. Desayuna un zumo de frutas (…) y llega a la sesión de peinado con Fanny Angerer, que aprovecha para leer, escribir cartas o estudiar húngaro. Se viste con traje de esgrima o de montar, según el ejercicio por el que opte (…). Sigue la larga caminata con alguna de sus damas, la menos harta de esos paseos que se prolongan a veces durante tres y cuatro horas”.
A Sissi le gustaban los caballos y los sentía muy cerca: a Dominó o a Nihilista -véase el nombre especial de este último-. También sentía predilección por los perros, en especial Shadow, quien habría de acompañarla durante muchos años, y por los papagayos.
Fanny Angerer fue su peluquera y hay que decir que no era una tarea fácil porque el pelo de Sissi caía como una cascada, de este modo Fanny estuvo más que bien pagada. Mientras la Emperatriz se sometía a las sesiones de lavado y peinado, aprendía húngaro, como hace un momento acabamos de leer:
“La cabellera, de color rubio oscuro, llega a los tobillos de la emperatriz, que se la hace teñir de un tono castaño. La operación, dada la extrema longitud de los cabellos, requiere una notable habilidad, que Fanny Angerer, por supuesto, posee, y que es casi una insignificancia en comparación con la destreza que despliega para componer la elaboradísima corona de cabellos trenzados que ciñe la cabeza de la soberana”
Pocas veces posó Sissi para los pintores, pero lo hizo dos veces para Xavier Winterhalter en 1864 quien la pintó, en un retrato, con los cabellos sueltos -es el que presidió el despacho del Emperador- y, en otro, con el pelo recogido y un vestido de ensueño, que es el retrato oficial de Sissi.
No obstante, no fue una mujer vanidosa y veleta. Acaso tuvo un par de amores, el conde Andrássy y Middleton, pero fueron más imágenes platónicas que amores consumados:
“Sostiene que el amor es como la débil llama de una vela, visible sólo en la oscuridad: en cuanto entra en contacto con la luz, ya no se distingue la que por sí misma emana”